Homepage
Cruzada
Perspectivas
Sobre Fátima
Noticias
Recursos
Tercer Secreto
Consagración
Oración
Librería
Homepage
Apostolado
Para hacer un donativo
Más información
Nuestra señora de Fatima en línea
ImageMap for Navigation ¿Por qué Fátima? Mapa del sitio Contactar
Perspectivas Sobre Fátima
Perspectivas sobre Fátima

En la víspera de la traición del Vaticano, el Obispo Sorondo saluda a la China comunista como ejemplo de la "Doctrina social católica"

por Christopher A. Ferrara
el 7 de febrero de 2018

Hasta el sitio seglar conservador Breibart comenzó a notar la corrupción de la Iglesia católica en su propio zenit como elemento-clave de la crisis sociopolítica que representa la fase final de aquello que Patrick Buchanam llamó La muerte de Occidente.

Breibart relata una entrevista del Obispo argentino Marcelo Sánchez Sorondo a un diario español sobre su reciente visita a China comunista, donde el Vaticano está negociando la rendición de la Iglesia católica “clandestina” a la dominación de pandilleros
comunistas en Beijing. Para avanzar este acto de traición eclesiástica, Sánchez, que el Papa Francisco nombró canciller de la Academia Pontifica de la Ciencias y de la Academia Pontifica de las ciencias sociales, elogió de montón al perverso régimen de Beijing, atreviéndose a proclamar que “en este momento, son los chinos que mejor han implementado la doctrina social católica”. Los chinos, ha declarado, “han procurado el bien común y han subordinado otras cosas al bienestar general…[El] valor central de los chinos es trabajo, trabajo, trabajo. No hay otro camino; básicamente es lo que San Pablo dijo: quien no trabaja no come”.

¿Será realmente necesario comentar? Basta decir que, bajo la dictadura comunista de Beijing, el pueblo chino está, para citar el Breitbart, sujeto a “abortos forzados, trabajo esclavo, persecución desenfrenada de los cristianos, libertades severamente limitadas, y una campaña de demolición de la Iglesia bajo el sistema unipartidario de China…”

Hasta el Breibart sabe que la concepción de Sánchez del “bien común” es extraña a la doctrina social católica, que mantiene (citando el Catecismo de Juan Pablo II) que “el bien común reside en las condiciones para el ejercicio de libertades naturales indispensables para el desarrollo de la vocación humana, tales como el derecho de actuar según una sana norma de conciencia y para salvaguardar la privacidad, y la libertad legítima también en materia de religión [es decir, libertad para la verdad y no para el error]…”

Además de eso, el supremo elemento del bien común es la beatitud eterna, que el Estado, dentro de su esfera de competencia, está obligado a ayudar a cada ciudadano a alcanzar. Como el Papa San Pio X declaró en oposición al error de la “separación de la Iglesia y del Estado”.

“Que sea necesario separar al Estado de la Iglesia es una tesis absolutamente falsa y un error pernicioso, porque, basada en el principio de que el Estado no debe reconocer culto religioso alguno, es gravemente injuriosa a Dios, fundador y conservador de las sociedades humanas, al cual debemos tributar culto público y social.

“La tesis de la que hablamos constituye, además, una verdadera negación del orden sobrenatural, porque limita la acción del estado al logro de la prosperidad pública en esta vida terrena, que es la razón próxima de las sociedades políticas, y no se ocupa en modo alguno de su razón última, que es la eterna bienaventuranza propuesta al hombre para cuando haya terminado esta vida tan breve; pero como el orden presente de las cosas, que se desarrolla en el tiempo, se encuentra subordinado a la conquista del bien supremo y absoluto, es obligación del poder civil, no tan sólo apartar los obstáculos que puedan oponerse a que el hombre alcance aquel bien para el que ha sido creado, sino también ayudarle a conseguirlo.”

Las alabanzas de Sánchez a la China Roja son desprecio diabólico de la doctrina social católica. Al fin y al cabo, ¿quién es este Obispo, amigo de Francisco, a quien él elevó a una posición de preeminencia en la Iglesia? El Life Site News lo denunció tal como él es: el clásico lobo con piel de cordero.

En un artículo titulado “un hombre, cerca del Papa, responsable de tanto mal en el Vaticano”, John-Henry Westen, del Life Site, documentó la conexión de Sánchez con las elites de control de la población, incluso el entonces Secretario General de la ONU, General Ban Ki-Moon, Jeffrey Sachs y Ted Turner, “dos de los más conocidos promotores del control coactivo de la población en el mundo”. Westen proporciona la siguiente cita del “pensamiento” de Sánchez sobre la doctrina de la Iglesia con respeto a la procreación. Sus disparates arrogantes, dichos en un inglés chapurreado, nos dicen todo lo que necesitamos saber sobre el hombre y deberían llenar a cualquier católico de una mezcla de temor y desprecio:

“Muchas veces, no sabemos exactamente cual es la doctrina de la Iglesia – sabemos alguna parte, pero no toda la doctrina de la Iglesia sobre la cuestión de la fecundidad…Y muchos, muchos sacerdotes me dicen que la gran solución a la cuestión de la procreación es la educación de las mujeres. Porque cuando tiene educación, no tienen hijos. No tienen siete hijos. Tal vez tengan un hijo, dos hijos. Más no. Y esto es también una obligación para la Iglesia… [T]ambién los Catecismos [sic] de la Iglesia dicen: ‘el Estado tiene una responsabilidad por el bienestar de sus ciudadanos. En esta capacidad, es legitimo que el Estado intervenga para orientar la demografía de la población’. Esto es también una idea de la Iglesia católica”.

Cada día que pasa se hace cada vez más claro que el elemento humano de la Iglesia está dominado por sus peores enemigos – los enemigos internos, para aludir a la revelación de Benedicto XVI sobre el Tercer Secreto de Fátima en 2010. Es decir, enemigos peores que los que atacan a la Iglesia del exterior, como advirtió el Papa Benedicto XVI.

Parece que ahora nuestro único recurso es decir la verdad sobre este mal, mientras aguardamos lo que debe ser la resolución dramática del Cielo para la mayor crisis que la Iglesia jamás ha sufrido. 




amigable a su impresora
Pagina inicial

imagemap for navigation Página inicial Mapa del sitio Contactar Buscar