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Perspectivas Sobre Fátima
Perspectivas sobre Fátima

El Papa Francisco sobre las "noticias falsas":
¡la verdad no es un hecho sino un sentimiento!

por Christopher A. Ferrara
el 25 de enero de 2018

Parece que no hay ningún tema socio-político sobre el cual el Papa Francisco no se sienta incompetente para pronunciarse, incluso la política de inmigración, los niveles atmosféricos de CO2 y el futuro de los manglares, y hasta el movimiento de independencia de Escocia (está en contra).

Ahora, Francisco se extiende a la controversia de las “noticias falsas”, que es principalmente un fenómeno americano. Como ya no sorprende en este momento de su pontificado, su Mensaje para el Día Mundial de las Comunicaciones de 2018, leída en su totalidad, se inclina claramente a favor de la censura de opiniones conservadoras designadas como “noticias falsas” por censores liberales. Así, Francisco alaba las “iniciativas institucionales y legales que tienden a desarrollar reglamentos para contener el fenómeno, por no hablar del trabajo que han hecho las compañías tecnológicas y de comunicación social para desarrollar nuevos criterios para verificar las identidades personales escondidas detrás de millones de perfiles digitales”.

Sí, asusta, pero Francisco alaba el reglamento de censura de expresión de las compañías tecnológicas, que significa, por supuesto, el reglamento de censura de expresión conservadora – la amarga experiencia de los creadores de opiniones conservadoras con Google, Facebook y Twitter lo confirma. De hecho, no hay tentativas de parte de los conservadores para regular las “noticias falsas” que son esparcidas constantemente por la comunicación social liberal; por lo tanto, casi no hay duda sobre lo que el Papa Francisco (o quien escribe por él) está aquí alabando: la censura de los conservadores por los liberales.

Hasta Francisco ha llegado a alabar los esfuerzos de las compañías tecnológicas de verificar las identidades personales de quien tiene cuentas en Internet, cediendo así a la histeria liberal americana sobre cómo “robots rusos” y una “granja de contenido” en Macedonia robaron en 2016 a Hilary Clinton la elección presidencial. Es evidente que no hay exigencias en los Estados Unidos para que los liberales que tienen esas cuentas tengan sus identidades personales confirmadas a través del espionaje de compañías tecnológicas.

Pero lo más perturbador de este mensaje es la definición puramente emocional de la verdad que Francisco da y de cómo supuestamente irá a oponerse a las noticias falsas. Citamos las palabras de Francisco:

“Para discernir la verdad, necesitamos discernir todo lo que alienta la comunión y promueve la bondad de cualquier cosa que tiende a aislar, dividir u oponer. La verdad, por eso, no se comprende bien cuando es impuesta desde fuera, como algo impersonal sino apenas cuando resulta de relaciones libres entre personas, por escucharse uno al otro. Ni podemos ninguna vez dejar de procurar la verdad, porque la falsedad puede siempre infiltrarse, hasta cuando decimos cosas que son verdaderas. Un argumento impecable puede realmente estar apoyado en hechos innegables, pero si se usa  para herir a otra persona y desacreditar a esa persona a los ojos de otros, por más correcto que pueda parecer, no es verdadero. Podemos reconocer la verdad de las declaraciones por sus frutos: si provocan discusiones, fomentan división, alientan dimisión; o, por otro lado, promueven una reflexión informada y madura que lleva al diálogo constructivo y a resultados fructíferos”.

Por lo tanto, según el Papa Francisco, la verdad no es simplemente un hecho, algo que existe objetivamente como lo que es y para la cual la mente (por usar el término tomístico) se adecua (se conforma) con la realidad. Es antes una proposición que promueve lo que Francisco entiende por ser la disposición relacional correcta entre interlocutores: comunión en vez de desunión. En la idea de Francisco, incluso los “hechos innegables” ¿deben ser vistos como “falsos” si hieren o desacreditan por los hechos innegables, hasta si lo “hieren” en el sentido puramente emocional de hacerlo sentirse mal? Notad también la disyunción característicamente falsa entre una declaración que promueve la “bondad” y otra que “tiende a aislar, dividir u oponer”

Entonces ¿en verdad no es consciente Francisco de que precisamente las declaraciones sobre la verdad que promueven la bondad, particularmente en el campo de la moralidad, son las que incitan desunión y discordia en una civilización que le ha dado la espalda a Dios? El Papa Francisco apela al Evangelio en su Mensaje, sin siquiera mencionar el aviso profético de Nuestro Señor de que Su Evangelio iría a dividir el mundo, con los poderes de las tinieblas colocándose en oposición a la verdad que nos libra:

¿“Pensáis que he venido a poner paz en la tierra? No, sino desunión: así os lo declaro. De suerte que desde ahora en adelante habrá en una misma casa cinco entre sí desunidos, tres contra dos, y dos contra tres: el padre estará contra el hijo, y el hijo contra el padre, la madre contra la hija, y la hija contra la madre, la suegra contra la nuera, y la nuera contra la suegra”. (Lc. 12:51-53)

La “verdad” que “alienta la comunión”, en el sentido que este mundo caído exige, es apenas lo que quieren aquellos con una comezón extremada de oír: las mentiras engañadoras del Adversario desde el tiempo de la Queda – a que, irónicamente, Francisco se refiere en el mismo Mensaje. La verdad que divide a un mundo en rebelión contra Cristo es la verdad del Evangelio, que condena lo que está errado en el mundo y exhorta a los hombres caídos a caminar por la vereda estrecha que la gracia les hará posible seguir, y a cargar el peso que la gracia hace leve, como Nuestro Señor prometió.

¡Si el Papa Francisco al menos pusiese el asunto claramente! Pero en nuestro tiempo es difícil encontrar la claridad en el elemento humano de la Iglesia que ahora está dominada por la “desorientación diabólica” profetizada en el Tercer Secreto de Fátima.




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